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| Periodismo de Ciencia y Tecnología. Agosto 2002 |
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Cultivan setas con... ¡pañales!
Muchos de los avances tecnológicos que hoy se disfrutan fueron desarrollados en épocas en las que no se tenía conciencia del daño al ambiente y se pagó un alto costo a cambio de la comodidad. Sin embargo, actualmente ciencia y tecnología toman en cuenta las posibles repercusiones al entorno ecológico que se puedan generar al desarrollar nuevos productos, incluso buscan corregir errores y omisiones del pasado. Ejemplo de esta tendencia es la cultura del reciclaje, pues plantea la posibilidad de cambiar el destino final de los desechos --industriales o domésticos-- a fin de minimizar el impacto al ambiente. El gran reto es que aún existen muchos desechos que no son susceptibles de reutilización o integración a la naturaleza, ya sea por falta de hábitos de separación, inadecuada tecnología, o altos costos; de ahí que se torna necesario redoblar esfuerzos en investigaciones para revertir o evitar al máximo los daños al entorno. Como una contribución a esta labor de reaprovechamiento, en México se ha patentado una tecnología única en el mundo, que no sólo permite reciclar pañales desechables de una manera eficaz, sino que ayudar a generar ingresos económicos a quien la utiliza, indican en entrevista las responsables del proyecto, maestras en ciencias Rosa María Espinosa Valdemar, de la Universidad Autónoma Metropolitana Unidad Azcapotzalco (UAM-A), e Irma Delfín Alcalá, de la Facultad de Estudios Superiores Iztacala, de la Universidad Nacional Autónoma de México (UNAM-FESI). La maestra Espinosa Valdemar refiere que el problema de los pañales es de tal magnitud que, tan sólo en la zona metropolitana de la ciudad de México, se genera alrededor de media tonelada diaria. Esta situación se agrava si se toma en cuenta que en una población joven como la mexicana, la tasa de natalidad promedio es de 2.4 hijos por pareja. "Debido a las ventajas y comodidades ofrecidas por los pañales, nadie va a convencer a los padres de no usarlos, por lo que hemos desarrollado una alternativa de tratamiento para ese desecho". Relata que la idea surgió de la necesidad de deshacerse de algunos pañales y, conversando con una amiga dedicada al cultivo de champiñones en Valle de Bravo, encontró una posible relación entre ambos elementos. Resulta que la lignocelulosa (lignina más celulosa) es un polímero aglomerante de fibras del que se alimentan los hongos, y coincidentemente, de 60 a 90 por ciento un pañal desechable es celulosa. Entonces concluyeron que el material de los pañales podía servir como base para cultivar setas (Pleurotus). El proceso de reciclaje, explica la maestra Valdemar Espinosa, con objeto de garantizarle al hongo un crecimiento óptimo, se inicia al acondicionar para el cultivo pañales (sustrato) desmenuzados y previamente esterilizados por un método convencional en autoclave (calor a presión). Posteriormente, se siembran en el sustrato semillas de trigo que contienen esporas de la setas. Para lograr mejores resultados, la base de cultivo puede enriquecerse con otros materiales con altos contenidos de lignina, como el orujo de uva(cáscara del grano de café), o la corona de piña. Por último, se espera entre dos y tres meses para cosechar las setas maduras. Asimismo, pueden utilizarse otras variedades comestibles de la seta y de gran valor comercial. La especialista de la UAM-A agrega que los costos de producción de estos hongos son bajos, porque sólo se requiere controlar humedad, temperatura y concentración de oxígeno. "Su cultivo es viable porque, de media tonelada de pañales desechables tratados con dicha tecnología, se obtienen hasta 842 kilogramos de setas listas para consumo". Después de la cosecha, la celulosa del pañal se ha reducido en 80 por ciento, lo que permite retirar con facilidad --de forma manual o mecánica-- los plásticos, cintas y elásticos sobrantes para ser reciclados bajo un proceso industrial. Con esta técnica se logra reciclar hasta el 80 por ciento de la celulosa de los pañales, ya que todo proceso de degradación en la naturaleza cumple un ciclo en un tiempo determinado; el 20 por ciento restante son materiales no biodegradables que retiran del área de cultivo. Por otro lado, esta técnica ofrece la ventaja de reutilizar sin riesgo el elemento gelatinizador, principal factor del éxito de los pañales, ya que puede aplicarse como agrogel en tierras con problemas de absorción y retención de líquidos, debido a que es un material inerte capaz de retener de 300 a 500 veces su peso. En mayo pasado, las investigadoras recibieron la patente internacional de esta innovadora tecnología, con lo cual buscarán acercarse a empresas interesadas en reciclar pañales desechables y aprovechar las ganancias económicas generadas por este descubrimiento. |