id_small.gif (3461 bytes)
Periodismo de Ciencia y Tecnología. Septiembre 2001 

 

Las cifras fatales del cáncer en México

 

El cáncer es uno de los principales problemas de salud pública, ya que a pesar de los avances en investigación y tratamiento, anualmente fallecen más de seis millones de personas en el mundo. Esta situación se torna crítica y de no implementarse estrategias de prevención, para el año 2025 se presentarán 15.5 millones de nuevos casos, advierte la Organización Mundial de la Salud (OMS).

En México, por ejemplo, las enfermedades oncológicas son la segunda causa de muerte en población general -después de las cardiovasculares--, representando gastos millonarios para los institutos de salud que las atienden. Tan sólo en 1999, el Hospital de Oncología del Centro Médico Nacional Siglo XXI del Instituto Mexicano del Seguro Social (IMSS), gastó 451 millones de pesos en atención al derechohabiente con cáncer, es decir 43 millones de pesos más del presupuesto anual destinado para su combate en 1999, indicó el contador público José Luis Mendoza Sánchez, subdirector administrativo.

Este nosocomio es uno de los hospitales más importantes del país y debido a la concentración de especialidades e infraestructura tecnológica más avanzada, en él se atienden a las entidades con mayor incidencia de cáncer, como son Morelos, Querétaro, Chiapas, Guerrero y Distrito Federal.

De 1950 a 1998 las muertes por enfermedades oncológicas tuvieron un incremento de 68 por ciento; mientras que en los cincuenta fallecieron mil 655 personas por cada 100 mil habitantes, en el 98 la cifra fue de 52 mil 681 defunciones. A partir de la década de los noventa, los tumores malignos aumentaron considerablemente en mexicanos mayores de 30 años, y según el Registro Histopatológico de Neoplasias Malignas de 1998, el cérvico-uterino ocupaba el primer lugar con 22 mil casos por año. A su vez, se detectaron 11 mil 139 casos por carcicoma de mama; 6 mil 146 de próstata, y 4 mil 594 de ganglios linfáticos en población general.

Del total de los casos de cáncer, 63.5 por ciento correspondieron al sexo femenino y 35.3 al de masculino; de las 52 mil 681 defunciones registradas ese año, 47.8 por ciento correspondieron a hombres y 52.2 por ciento a mujeres.

De acuerdo con la Secretaría de Salud (Ssa), la enfermedad en todas sus manifestaciones ha llegado a cifras alarmantes, pues en 1999 se reportaron 53.6 decesos por cada 100 mil habitantes. Asimismo, resalta que entre el 70 y 80 por ciento de los afectados acuden a las instituciones de salud cuando el padecimiento se encuentra en etapas avanzadas e incluso tardías, y precisa que la alta incidencia y su desenlace fatal está íntimamente relacionado con el envejecimiento de la población y la adopción de hábitos poco saludables.

En opinión del doctor Jaime de la Garza Salazar, director del Instituto Nacional de Cancerología (INC), los casos de muerte en mujeres entre 30 y 60 años de edad ocurren en mayor número por cáncer cérvico-uterino con 32.2 por ciento y de mama con 16.4 por ciento. "Lamentablemente, esto significa que 6 de cada 10 mujeres con estos tipos de cáncer en estadio avanzado fallecerán".

Asimismo, subraya que recientemente un estudio titulado Identificación de lesiones mamarias en México, realizado por los doctores Lizbeth López, Luisa Torres y Celina Rueda del Instituto Nacional de Salud Pública, reveló que actualmente perecen cerca de dos mil 500 mujeres (entre 50 y 55 años de edad) por cáncer de seno. "El estudio expone que el panorama es poco alentador, ya que factores de riesgo como desarrollo de la menstruación a edad temprana, menopausia tardía y antecedentes familiares no son susceptibles de modificarse. De ahí que el diagnóstico temprano es por el momento la única herramienta útil para detener la enfermedad", agrega.

En lo que toca a población masculina, De la Garza Salazar informa que el carcicoma de la próstata es la neoplasia más frecuente en mayores de 40 años, y la primer causa de muerte entre aquellos que rebasan los 65. Además, revela que el año pasado en el INC se reportaron 118 casos. Por otro lado, los cánceres que más afectan a la población infantil (linfático, huesos, glándulas, testículos, entre otros) tienen una incidencia mayor entre los cuatro y siete años de edad.

Aun cuando no hay estadísticas precisas, informes médicos apuntan que la tasa aproximada de este padecimiento en menores de 11 años es de 120 casos anuales, y de cada cuatro infantes, tres son hombres y uno es mujer. Empero, el cáncer en niños alcanza cifras de curación superiores al 70 por ciento, siempre y cuando se detecte a tiempo y se brinde tratamiento adecuado.

Las terapias para combatir el cáncer tienen un alto costo que ni los pacientes, familiares e institutos de atención sanitaria pueden cubrir en la mayoría de los casos, ya que la enfermedad no sólo se limita al pago de medicamentos, sino que el afectado además requiere integración familiar, rehabilitación, apoyo psicológico y estudios de seguimiento, señala el Hospital Civil de Guadalajara, institución abocada al tratamiento integral de niños con cáncer. Por ejemplo, la terapia en pacientes oncológicos pediátricos varía de acuerdo a su patología, y su costo va desde mil 500 hasta 50 mil pesos mensuales; mientras que en un adulto la cifra puede elevarse hasta los 70 mil pesos, destaca.

Frente a este panorama, el Programa Nacional de Salud (PNS) 2001-2006 subraya que las intervenciones dirigidas a su combate deberán encaminarse a la promoción de estilos de vida más sanos, prevención de riesgos específicos entre los sectores poblacionales expuestos, detección oportuna y atención temprana.

Entre las metas que el PNS pretende alcanzar para el 2006 figuran: evitar que las muertes de cáncer mamario superen los 17 casos por cada 100 mil mujeres entre 25 y 64 años de edad; establecer en todas las instituciones de salud protocolos obligatorios de tratamiento de acuerdo al estadío clínico de la enfermedad; garantizar la terapia en 90 por ciento de los casos detectados, y aplicar un millón de encuestas anuales dirigidas a la detección de factores de riesgo.

Asimismo, para disminuir los casos de cáncer cérvico-uterino, el PNS expone como estrategias alcanzar y mantener el 80 por ciento de la cobertura de detección temprana en el grupo de mujeres de 25 a 64 años de edad, particularmente entre las que nunca se han realizado el Papanicolau (citología cervical); reducir la tasa de mortalidad; garantizar en 90 por ciento el tratamiento de los casos detectados y en 80 por ciento el de cáncer invasor.

flecha.gif (962 bytes)
Arriba