Crece posibilidad de construir base lunar

El pasado viernes 13 de noviembre, lejos de significar mala fortuna para la NASA, trajo las mejores noticias, pues los resultados de la misión LCROSS (Lunar Crater Observation and Sensing) confirmaron la existencia de un “importante” depósito de agua congelada en un cráter del polo sur de la Luna.

Para el doctor Rafael Navarro González, investigador del Instituto de Ciencias Nucleares de la UNAM y quien ha colaborado con la agencia espacial estadounidense en la búsqueda de vida en Marte, el hallazgo en el cráter Cabeus incrementa las posibilidades de instalar una base lunar, lo que ayudaría a profundizar en el estudio del satélite natural de la Tierra y eventualmente facilitaría la exploración del planeta rojo.

De acuerdo con el científico universitario, aunque ya se sabía de la presencia de agua “absorbida” en las rocas de la Luna, el porcentaje del líquido que puede extraerse de estos cuerpos es aún menor al que existe en las arenas del desierto del Sahara, lo que hacía inviable la posibilidad de construir una base lunar.

“La luna fue importante hace casi 40 años porque el hombre quería llegar a ella y estudiarla. Después perdió importancia y la recobró en la última década, pues antes de ir a Marte el hombre necesita regresar a la Luna y establecer una base que facilite el traslado de naves de la Tierra a la Luna y de la Luna a Marte”.

Para construir una base lunar el agua es indispensable, pues ésta se requiere para mezclar un concreto lunar que pudiera desarrollarse. Además, “el agua es necesaria para que los astronautas tengan que beber y puedan respirar, pues descomponiéndola se puede generar oxígeno”.

El líquido, dijo, permitiría también crear combustible para las naves espaciales, mediante la separación y obtención de hidrógeno a partir del agua.

Según la NASA, en el cráter Cabeus se encontró al equivalente a una decena de cubos de 7,5 litros cada uno, es decir, casi 100 litros de agua.

El siguiente paso, afirmó el doctor Navarro González “será hacer cálculos y mediciones para estimar qué tan gruesa es la capa de hielo. También habrá que estudiar cuál es su mecanismo de formación para determinar si es una fuente renovable o no de agua y saber cómo administrarla”.

De acuerdo con el doctor, son dos los mecanismos que podrían explicar la presencia de agua congelada en la Luna. Un escenario es la formación de hielo debido a la reacción del viento solar con la superficie fría del satélite, cuya temperatura mínima es de -230 grados.

La otra explicación es que la caída continua de meteoritos y cristales de cometas que se impactaron hace millones de años en el polo sur de la Luna trajeron consigo el hielo.

En relación a si existe alguna otra zona del territorio lunar con más posibilidades de albergar agua congelada, el doctor Rafael Navarro mencionó que la mayoría de los cráteres en el polo sur lunar son buenos candidatos, ya que tienen temperaturas superficiales muy bajas al no recibir luz del Sol.

José Luis Olín Martínez / Agencia ID

Share

Escribir un comentario


Código de seguridad
Refescar

Histórico suplemento ID